Muestra fotográfica: un recorrido por la Fiesta de Iemanjá

13 de noviembre de 2013, 08:53.

Muestra fotográfica: un recorrido por la Fiesta de Iemanjá

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Hasta el 15 de noviembre, en el Hall del Edificio de Gobierno de la Facultad, podrá visitarse la exposición de Victoria Gaitán que nos narra sobre esta celebración que se realiza año tras año en Salvador, Brasil: la Fiesta de Iemanjá. La muestra fue inaugurada oficialmente el pasado lunes 11 y estará abierta de 10 a 13 y de 16 a 20.

Sobre Iemanjá

Por influencia de los esclavos provenientes de África Occidental (Nigeria, Togo, Benín y Ghana),entró a Brasil el candomblé que, en la lengua africana bantú, significa “casa del pequeño negro esclavo”.

Es una religión estructurada, cuyo pilar es el culto a Ifá (el Dios) y a los Orixás, entidades que representan las fuerzas de la naturaleza. Entre los siete Orixás, se adora a Iemanjá, que en lorubá, lengua de los yorubá, grupo étnico-lingüístico de aquel Oeste africano, significa “madre cuyos hijos son peces”.

Ella es la reina de todos los mares, y ese es el motivo por el cual sus seguidores la homenajean con ofrendas que se entregan en las playas. El día de Iemanjá es el 2 de febrero. Ese día, sus seguidores realizan ofrendas de flores, perfumes, joyas, frutas, espejos y peines.

Iemanjá es a la vez una mujer y un pez. En el candomblé está representada por una sirena. Ella preside y protege lo que el universo tiene de amoroso, de maternal, de pacificador y de creador.

Iemanjá come camarones, melón, arroz con leche y uvas verdes. Bebe vino blanco y champagne. El saludo a Iemanjá es odoyá (madre de las aguas), u odossiaba.

Los africanos procedentes de Angola, que eran de otra religión, la umbanda (que significa “el arte de curar”, en bantú), adoptaron el culto de los Orixás, y sincretizaron Iemanjá con la Virgen María.

El color de Iemanjá es el celeste. Por ello son celestes las velas que se encienden en su honor.

En el último día del año es costumbre en Brasil llevarle flores,  en particular rosas blancas, que se arrojan al agua, pidiendo a Iemanjá bendiciones y protección para el año que comienza.